Si
hablamos con nuestros abuelos sobre la forma en que hoy se comporta la
gente, seguramente nos dirán: “Los tiempos han cambiado mucho. Ya nadie
tiene buenos modales.” En parte, su respuesta tiene razón. En unas
cuantas décadas el mundo ha sufrido grandes transformaciones en muchos
aspectos, como la economía, la historia, la sociedad y las relaciones
humanas. Las personas gozan de mayor autonomía y libertad
que en los siglos pasados y eso las ayuda a ser más felices. Sin
embargo, a causa de tantos cambios y novedades muchos han olvidado lo
importante que es tener un trato amable y correcto con los demás,
considerar su importancia como personas y expresarles nuestro respeto en las situaciones diarias.
Observa
lo que ocurre en la calle más activa de tu población: la gente va
deprisa sin saludarse, todos se quieren ganar el paso, cuando realizan
una compra o solicitan un servicio, olvidan decir “por favor” y
“gracias”, se empujan para conseguir el primer lugar en la fila y hasta
se dicen groserías a gritos por cualquier motivo. Ese desorden también
se presenta dentro de las casas cuando los miembros de una familia no
toman turnos para hablar, dejan sobras de comida en la mesa y hay ropa
sucia fuera de su lugar. Esos descuidos expresan desatención por los
demás y hacen que la vida diaria El civismo (del latín civis, ciudadano y ciudad) se refiere a las pautas mínimas de comportamiento social que nos permiten convivir en colectividad. Se basa en el respeto hacia el prójimo, el entorno natural y los objetos públicos; buena educación, urbanidad y cortesía.
Buenos Modales.
En sociología, los modales son las normas de conducta que ejecutadas demuestran que una persona es correcta, educada y refinada, y que se usan para exteriorizar el respeto hacia otras personas.1 2 Son como las leyes que codifican o establecen una norma para la conducta humana,3 pero se diferencian de las leyes en que no existe un sistema formal para sancionar transgresiones, que no sea la desaprobación social.4
Muchas de las actitudes aceptadas como "buenos modales" suelen estar avaladas por la costumbre. Aquellos que se consideran "educados" son altamente susceptible de cambiar con el tiempo, la ubicación geográfica, el estrato social, la ocasión, y otros factores.5 Aquello que es materia de los modales se evidencia por el hecho de que sobre el tema se han escrito libros extensos, las columnas de consejos con frecuencia tratan de preguntas sobre el comportamiento cortés, y que han existido escuelas con el único propósito de enseñar modales. Dama es un término de uso frecuente para una mujer que sigue modales, el término caballero se utiliza como contraparte masculina; aunque estos términos son también de uso frecuente para los miembros de algún grupo o clase social.


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